5 may. 2013

Un poema de Aníbal Manuel.


INVENTARIO

Teníamos una casa común 
junto a los prostíbulos del pueblo. 
Teníamos un caballo llamado Zepelín 
y una perra casi ciega. 
Teníamos un violín cedido en préstamo 
y un par de muletas que fueron del abuelo. 
Teníamos un retrato del abuelo. 
Teníamos un baúl de madera 
y una bola de billar escondida en el recuerdo. 
Teníamos un frasco de agua bendita. 
Teníamos un azadón y dos peinillas 
y mil caminos diarios a los surcos. 
Teníamos un anillo de cobre en el meñique. 
Teníamos un encendedor de yesca 
y un almanaque de Bristol. 
Teníamos una mata de sábila 
para ahuyentar la mala suerte. 
Teníamos una mentira a flor de labios 
para engañar la miseria. 
Teníamos una miseria 
que difícilmente se dejaba engañar.

Tomado de : 

Shttp://anibalmanuel.wordpress.com/wp-admin/post-new.php#EÑALADO