12 nov. 2015

Un poema al Café Volga, en la plaza del pueblo de Roldanillo.

Nadie fue al Volga
nadie ha visto el Volga
y sin embargo el Volga
está en la plaza del pueblo
diagonal a la iglesia
al frente de los ébanos y las acacias
Allí Marina sirve tintos
y oye a Chavela Vargas
sin ningún arrabal sobre su noche.
Papero acomoda los tacos
sacude los billares
silba en su trapo rojo
carnavales de diversión y penas.
Allí también llegó el invierno
Todas las añoranzas
sobre la guapería
jubilaron puñales.
Sólo Víctor
en acetatos de 45
dignifica de tangos
ésa herida
que a la vista de todos,
en la plaza,
sacrifica muchachas
con ojos de tomillo.
Sueña una aguja gastada
con el viejo Volga
y todo es río y vals
en este día especial:
subió el café a 500
y Marina, me lo ha dicho,
quiere ser poeta.-Adalgisa Charria

La autora.