19 jun 2011

El 19-J invade las calles de España

"...Riadas de personas recorrieron las calles de las ciudades y tomaron sus plazas en un masivo gesto de reafirmación de ese espíritu de combate pacífico que viene caracterizando a los bautizados como quincemayistas por el escritor José Luis Sampedro, convertido en uno de los teóricos del movimiento tras prologar el libro ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel. El 15-M volvió a demostrar ayer que difícilmente “el sistema” puede seguir mirando hacia otro lado ante tanto insatisfecho, tanto parado (joven y viejo), ante tales dosis de hartazgo y decepción... Todo ese gigantesco sentimiento colectivo de indignación, simbolizado y proyectado al mundo desde una acampada de un mes en la Puerta del Sol, ha logrado poner en jaque a quienes mueven los hilos politicos y financieros del país y, con su sola pero ostensible presencia, les está obligando a replantearse métodos y fundamentos.
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Con una plusmarca nacional de casi cinco millones de parados, los indignados parecen estar o venir de todas partes, dispuestos a dinamitar pacíficamente (también usando los códigos de la sociedad de mercado) cualquier acción o reforma destinada a preservar el actual estado de cosas, ya sea en el ámbito laboral, educativo, ecológico o económico.
Precisamente ayer muchas de las pancartas manifestaban el rechazo al llamado Pacto del Euro, que se presenta desde Bruselas como una receta para paliar la crisis y fomentar la competitividad, y que propone más contención del gasto público (en prestaciones sociales y pensiones) y moderación salarial, además de una mayor flexibilidad laboral. Todo un paquete de medidas que los indignados traducen como “más recortes sociales y laborales”, señalaba Álvaro, estudiante y uno de los portadores de esa pancarta en Madrid.
Si algo ha demostrado el 15-M, más allá del perroflautismo, de la inoportuna y siempre excesiva violencia de unos pocos (manifestantes y policias) y de la resistencia campal de otros que se niegan a irse de la plaza, es que son muchos, como Amalia, una jubilada que ayer se refugiaba a la sombra de los árboles del paseo del Prado durante la la concentración, los que siguen dispuestos a decir que “ya está bien”.

http://politica.elpais.com/politica/2011/06/19/actualidad/1308483852_093532.html