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20 abr 2014

GABO Y EL INFIERNO DE LA CONGRESISTA CABAL

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20 de abril de 2014
Respetada congresista María Fernanda Cabal:

Qué violenta fue usted al escupir sobre el cadáver de Gabriel García Márquez. 

Todavía me pregunto qué clase de ponzoña tiene usted en el corazón para haberle deseado el infierno a ese señor muy viejo con las alas enormes que acababa de morir, un colombiano de bien que jamás asesinó, ni robó, ni estafó, ni tuvo una sola mancha en su larga vida pública. 

Me pregunto, además, cómo puede una congresista de la República comportarse como cualquier matoncito de plaza de mercado. ¿A qué escuela fue usted, que aprendió tan bien el alfabeto del odio y tan mal el de la ortografía? Porque su sintaxis, su uso de los signos gramaticales y su masacre contra las tildes son tan alarmantes como su posición extremista.

Se puede disentir de las ideas políticas de García Márquez, ni más faltaba. Pero desearle el infierno a las pocas horas de haber muerto, solo porque pensaba distinto, es un acto que revela una enorme carga de agresividad y de fanatismo. 

Eso sí: yo no la culpo a usted sola: un país que elige congresistas como usted se merece su suerte. 

En sus tuits incendiarios usted definió a García Márquez como "comunista millonario", y lo acusó de ser indiferente con Colombia.

Ay, señora congresista: necesitamos más gente de la que se vuelve millonaria con su trabajo honrado, y menos de la que se enriquece saqueando las arcas públicas. Usted, que es política, seguramente sabe muy bien de qué le hablo, y hasta conocerá a más de uno que se ha vuelto rico por esa vía. 

Quienes deben solucionar los problemas de los pueblos son los políticos, pero en nuestro país se dedican a lo contrario: a crearlos. Y a veces llegan más lejos, señora congresista: se vuelven cómplices de quienes asesinan civiles. Montones de colegas suyos se aliaron con los paramilitares para perpetrar masacres.

En el gobierno de su jefe político, Álvaro Uribe Vélez, Colombia vivió un capítulo de horror e ignominia: miles de inocentes fueron asesinados para hacerlos aparecer como guerrilleros ultimados en combate. 

¿Por qué usted, señora congresista, pretende criminalizar las ideas políticas de un escritor pero no dice nada sobre los verdaderos criminales? 

Leyendo sus frases destempladas se me vino a la memoria el perfil que el periodista Gay Talese escribió sobre el actor irlandés Peter O"Toole, quien, al igual que García Márquez, vivió mucho tiempo fuera de su país. 

Hay un momento en que O"Toole, para explicar su desarraigo, compara a Irlanda con una cerda desnaturalizada que se come a sus propios hijos. Es preciso alejarse para salvar el pellejo, y por eso, según O"Toole, el único destino posible para la inteligencia es el exilio. 

Colombia también es esa cerda cruel que se come a sus propios críos. Y lo es, en parte, gracias a la gente como usted, que anda por ahí deseándoles el infierno a quienes no comparten su credo.

En Colombia circula este cuento: un pescador tenía tres langostas en un balde. Una de las tres estaba a punto de llegar al borde del balde, y así podría escaparse. Pero el pescador lucía tranquilo, y a un gringo que estaba cerca mirando la escena le intrigaba eso.

-- Esa langosta va a escaparse -- dijo el gringo--. 

Qué va, míster -- le respondió el pescador --: son langostas colombianas. Cuando alguna quiera escaparse las otras dos la jalarán otra vez hasta el fondo del balde.

En Colombia hay más oportunidades para los clientelistas que para los artistas, y cuando alguno se aleja de la cerda para poder sobrevivir, usted quiere devolverlo otra vez hasta el fondo del balde.

El escritor al que usted define como "indiferente con Colombia", nos ayudó a entendernos, a celebrarnos, y nos regaló una obra portentosa que habrá de servirles a las futuras generaciones como memoria. Eso a usted seguramente le parece poco, pues pertenece a la vasta legión de bárbaros que creen que aportar significa regalar cosas tangibles, como esas bolsas de cemento que ciertos políticos inescrupulosos les entregan a los ignorantes a cambio de sus votos.

Los escritores no son estadistas, señora Cabal, y por tanto no están obligados a resolver los problemas que viven los países por repetir sus errores históricos. Su aporte consiste en iluminarnos. Por ejemplo, revelándonos cómo los políticos mediocres e intolerantes como usted han impedido que tengamos una segunda oportunidad sobre la tierra.

Tomado de : http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/G/gabo_y_el_infierno_de_la_congresista_cabal/gabo_y_el_infierno_de_la_congresista_cabal.asp

25 oct 2013

Reflexiones de un poeta ante el asesinato de los curas de Roldanillo.

Esta carta fue publicada  el 01 de octubre en el Blog "Territorios ciertos" y reproducida en el sitio Roldanillo al día.. A nuestro parecer  no tuvo suficiente difusión y análisis  en  Roldanillo,  y por eso se  reproduce  ahora en en este Blog.


-Carta Abierta  a la comunidad de  Roldanillo.


Roldanillo acaba de vivir quizás la tragedia más desgarradora de los últimos 20 años.  Fueron asesinados sin piedad con arma blanca el párroco de la iglesia principal de Roldanillo, Luis Bernardo Echeverry y su asistente el recién ordenado padre Héctor Fabio Cabrera. Como en los funerales de Omar Rayo hace tres años, el pueblo entero se unió para expresar su dolor, su condolencia y su agradecimiento por la labor de personas que dedicaron sus vidas a este municipio antiguo y bello, moderno y progresista. Los roldanillenses hicieron evidentes su indignación y su rechazo del acto atroz que segó las vidas de los sacerdotes. Al darse cuenta del asesinato, les exigieron y siguen exigiendo con toda la razón, una reacción más eficaz de las autoridades. 

Se guardaron tres días de duelo durante los que se llevaron a cabo todos los rituales tradicionales y personales de casi todos nosotros católicos, cristianos, mormones, ateos, agnósticos y otros. Los negocios cerraron y se colgaron banderas, moños y banderines morados y blancos en las ventanas. Las banderas de las instituciones ondearon a media asta, las personas se vistieron de blanco y negro  y sus rostros mostraban las huellas de las lágrimas y el desvelo.  Acudieron arzobispos, obispos y prelados de toda la región y autoridades de toda Colombia para acompañar a Roldanillo en su dolor.  Cuando murió mi esposo hace tres años, sentí lo que creo que sintieron las familias de los dos padres, una ola de simpatía y de comprensión que emanaba de todas las miles de personas que  las acompañaron en los tres días de luto. Esta reacción proviene del corazón mismo de esta pequeña ciudad que es un microcosmos de nuestro país tan complejo y contradictorio, tan único y tan parecido a otros en este hemisferio. Aquí conviven los problemas y dilemas de la modernidad, antiguos conflictos arraigados en estructuras de poder imperfectos con constantes esfuerzos individuales y colectivos por superarlos y curar las heridas sociales. Tanto en Colombia como en Roldanillo, hay unas reservas de recursos humanos--talentos, inteligencias, creatividades, una imaginación sin límites que contrarrestan constantemente lo que se pueden llamar las fuerzas del mal. 

Quiero en este momento dirigirme a todas las personas cercanas que me han expresado un sentimiento de pena o de vergüenza porque esta atrocidad ocurrió en Roldanillo y una preocupación por la imagen del municipio en los medios. Roldanillo es Colombia, como también lo son Aracataca,  Bogotá, Cali, Barrancabermeja, Bolombolo.  Cada uno de estos sitios vive las violencias y tragedias que viven los otros lugares de esta tierra.  Roldanillo tiene mayor visibilidad debido más a su imagen de centro cultural, cuna de artistas y poetas que a los conflictos endémicos del Norte del Valle. Por consiguiente y por contraste, un hecho terrible como el que acaba de ocurrir, parece aún más horrorífico, amenazando con borrar todo lo que se ha construído desde la inauguración del Museo Rayo en 1981. A mis amigos les puedo decir, por qué he elegido vivir aquí y hacerme cargo del legado de Omar Rayo a conciencia de los peligros, las amenazas, las dificultades, los obstáculos que enfrentó también Omar Rayo, que no se puede borrar lo construido como sí se borra lo destruido. Vivo aquí en un paisaje único de una hermosura luminosa y deslumbrante, de vegetación alucinante, flores y árboles cuyos nombres enriquecen el idioma, entre personas apasionadas y apasionantes que transforman la lengua de mi padre en un nuevo mundo de consonancias. Amo esta ciudad pero no la amo ciegamente. Me duele lo ocurrido, el olor a sangre y odio, pero, como soy poeta, tengo fe en la vida y en los seres humanos.

Se dice (porque aquí ocurre como en Crónica de una muerte anunciada de García Márquez, que los vecinos saben más que las autoridades y se transmiten las últimas noticias de manera telepática de comadre en comadre, de compadre en compadre), que los asesinos eran jóvenes. Llora una porque cree que jugó con este o el otro cuando eran niños.  Se habla de la pérdida de valores, de que las cosas han cambiado para mal, así como hablaba Sócrates en los diálogos de Platón de las juventudes atenienses.   Se sabe que el motivo fue el robo, que fueron dos los agresores. Se cree que eran drogadictos. No se habla de carteles, de Bacrim ni de guerillas ni de paras, se habla de un crimen personal por un motivo tan antiguo como la civilización. Me consta que para aquellos dos jóvenes inmisericordes que ahora están tan destruidos en vida  como lo están sus víctimas muertos hay otros muchos que son artistas, músicos, bailarines, escritores, poetas. Son rebeldes o conformes, tatuados o limpios, contestatarios o líricos, inteligentes, sensibles. Jóvenes que esperan, que se transforman, que interrogan, que cuestionan, que buscan. Los vemos en los talleres, las exposiciones, las funciones de teatro del Museo.  Están aquí, en Roldanillo, variopintos y entrañables con sus peinados ultramodernos y alternativos. Son el futuro y la esperanza de todos nosotros. Lo son también las pequeñas bailarinas de nuestros talleres de ballet que nos proporciona Incolballet.  Aparecen en trusas y tutús los viernes y los sábados soñando con el lago de los cisnes.  Las mayores son elevadas  en brazos de unos jóvenes de municipios aledaños que se sumaron a esta propuesta nuestra. Jóvenes vitales como alguna vez lo fueron los dos asesinos.

Quiero también hablar de los dos padres que murieron y que son héroes para la mayoría de los roldanillenses como lo es también el legendario Omar Rayo.  El padre Echeverry volvió a Roldanillo, donde fue por primera vez párroco en los años 70s, porque quería que la última parroquia que pastoreara antes de su jubilación fuera esta ciudad donde quería vivir después de ella.  El entonces joven párroco participó en las  actividades pro construcción Museo Rayo y nos ayudó desde su púlpito.  Es recordado por los trabajadores en la construcción de nuestra institución como un ser sencillo y amable que conversaba con ellos. Quizás se inspiró en nosotros para construir las capillas que dejó en cada uno de los municipios donde ejerció su sacerdocio.  Algunas de las platas para una nueva capilla aquí en Roldanillo pueden haber sido el blanco de los ladrones. Yo lo recuerdo en los banquetes pro museo.  Era muy admirado por las Señoras Voluntarias  quienes frecuentemente lo invitaban a almuerzos y otras reuniones donde el gozaba de la comida y la bebida y conversaba sobre este mundo y el otro.  Uno de sus últimos actos en pro de nuestro Museo fue la compra de un bono de 500.000 pesos para nuestra campaña pro Sala de Lectura Infantil hace un par de semanas.  El Padre Cabrera, me pidió una vez un almanaque con obras de Rayo para decorar alguno de sus proyectos.  Me arrepiento de no habérselo regalado ya que cuando murió tenía sólo 27 años y  demostró muchas veces que le interesaba el arte y nuestro Museo .

 Como soy de otra parte del mundo donde he visto de lejos y de cerca atrocidades y magnicidios terribles y como he decidido quedarme aquí luchando por la causa del arte en el Museo Rayo, puedo asegurarles a mis amigos, quienes por buenos y conscientes están avergonzados por su ciudad, que ellos mismos son la prueba de que Roldanillo no es el asesino.  La vida crece y da sus heliconias y sus samanes bajo los que seguimos amando y soñando.


AGUEDA PIZARRO RAYO
Directora
Museo Rayo

Roldanillo




Tomado de :

1 oct 2013

¿Por qué mataron a sacerdotes vallunos?


JUDICIALTodo apunta a que los dos curas fueron apuñalados por robarles dos celulares, una tableta y un portátil.

Ni la justicia divina podrá encontrar explicación sensata para entender por qué dos delincuentes que iban tras un botín que no supera los tres millones de pesos, optaron por asesinar a dos sacerdotes.
 
Ese es el enigma que intentan resolver los investigadores de la policía Valle que arman el rompecabezas judicial para dar con los autores del crimen de los religiosos Bernardo Echeverry Chavarriaga y Héctor Fabio Cabrera Morales.

El doble homicidio que conmocionó a la comunidad católica del país, ocurrió el pasado viernes 27 de septiembre a las 11:00 p. m., al interior de la casa cural de la parroquia San Sebastián de Roldanillo. La alarma surgió esa misma noche porque vecinos del sector vieron a dos hombres que salieron corriendo de la vivienda de los sacerdotes y de inmediato llamaron a la policía.
 
Roldanillo es un pequeño municipio que no supera los 50.000 habitantes y se hizo célebre por el museo del maestro Ómar Rayo y porque hace unos años fue epicentro de la guerra a muerte entre los capos Diego Montoya, alias ´Don Diego´ y Wílber Varela, alias ´Jabón´, jefes del temido cartel del norte del Valle.
 
De ahí que en un comienzo se llegó a pensar que tal vez los sacerdotes fueron asesinados por sus posturas en contra de la nueva guerra que padece la región, donde bandas criminales como Rastrojos y Urabeños, se pelean el control territorial. “Aunque el padre Echeverry no tenía pelos en la lengua, la verdad es que no se sabía de amenazas”, explicó un cura amigo que prefirió omitir su nombre.
 
Sin embargo, todo parece indicar que la muerte de los dos religiosos está ligada a un hecho más absurdo: fueron apuñalados hasta la saciedad, porque advirtieron a dos ladrones que intentaban hurtar varios elementos de la casa cural.
 
Y aunque al principio se dijo que el objetivo de los delincuentes era la bolsa con la limosna, la investigación permitió establecer que lo único que se llevaron los criminales fueron dos celulares, una tableta y un portátil; es decir, un botín que no supera los tres millones de pesos, una cifra absurda para el daño irremediable que causaron.
 
Fuentes cercanas a la investigación explicaron que los homicidas ingresaron por el techo de la casa cural; y una vez adentro fueron sorprendidos por uno de los sacerdotes (el padre Echeverry) que se encontraba leyendo en la sala; mientras que el otro cura, (Cabrera) estaba en su habitación.
 
Los dos religiosos recibieron múltiples puñaladas en el tronco y cuello. Se estima que cada uno recibió al menos cinco cortadas y se cree que usaron los mismos cuchillos de cocina de la casa cural.
 
De acuerdo con los investigadores, las dos escenas del crimen muestran que hubo forcejeó y es probable que uno de los atacantes también esté herido, “esa duda la estamos despejando en el laboratorio de genética forense de la Dijín en Bogotá, donde pretendemos establecer si la sangre y huellas dejadas en la escena del crimen, pertenece a uno de los homicidas”, dijo la fuente oficial.
 
Otra tesis que manejan los investigadores, es que la razón por la que los religiosos fueron asesinados, “es porque muy seguramente los delincuentes eran conocidos suyos y al verse descubiertos, optaron por matarlos”, dijo la fuente.
 
Por su parte, el coronel Mariano Botero, comandante de la policía en el Valle, insistió en la recompensa de 35 millones de pesos para quien suministre información que permita dar con el paradero de los asesinos.
 
Mientras que el arzobispo de Cali, monseñor Darío Monsalve, catalogó el doble crimen como “un sacrilegio gravísimo y un duro golpe al alma de la gente creyente y católica”. Lo propio hizo la conferencia Episcopal de Colombia, que mediante un comunicado público exigió una “investigación rigurosa”.
 
La verdad es que la comunidad religiosa del país y en especial la católica, ha sufrido duros golpes. Según estadísticas que maneja el episcopado, entre 1984 y 2011 han sido asesinados 2 obispos, 79 sacerdotes, 8 religiosas y 3 seminaristas.
 
Lo más grave, es que lentamente las parroquias se convirtieron en un nuevo atractivo para los delincuentes; un problema que si no se resuelve, seguirá matando sacerdotes..."  


 Tomado de Revista SEMANA

 http://www.semana.com/nacion/articulo/muerte-sacerdotes-echeverry-cabrera-roldanillo/359565-3
 
 

24 sept 2013

Con Pablo Catatumbo en La Habana (I): “El peor error de Santos fue matar a Alfonso Cano”

Recuerdos de una guerra prolongada: el día que Carlos Pizarro se voló de las Farc; Navarro no es un traidor pues no ha sido revolucionario

Por: septiembre 23, 2013
Con Pablo Catatumbo en La Habana (I): “El peor error de Santos fue matar a Alfonso Cano”
Pablo Catatumbo fue boxeador un par de años antes de volverse guerrillero. Participó en los juegos departamentales del Valle del Cauca en 1970, y obtuvo bronce en la categoría de los pesos mosca. Su sueño era representar a Colombia en los Juegos Panamericanos de Cali de1971, pero en el camino se atravesaron Carlos Marx y José Maria Vargas Vila, lo cual hizo que cambiara bruscamente de cuadriláteros, metiéndose a una pelea de asaltos infinitos en las que no se oye el sonido salvador de la campana  sino el eterno silbido del plomo ventiao.
Nació en 1953, en plena dictadura de Rojas Pinilla, en el emblemático barrio San Antonio de Cali, pero siendo muy niño su familia se trasladó al barrio Municipal, donde vivió su niñez y la juventud. “Fueron años muy felices aunque transcurrieron en medio de la pobreza: mi padre era un obrero que ganaba el mínimo, pero era un hombre muy dedicado a su familia, una familia numerosa de diez hijos donde habitó siempre el afecto”.
Aquellos años felices, sin embargo, se interrumpieron como un hachazo sin aviso, con la muerte repentina del señor de la casa. “Él trabajaba en la Kodak, en la Plaza de Caicedo y los fines de semana iba a Roldanillo, su tierra natal, a tomar fotografías para hacer unos pesos extras. En uno de esos viajes, de regreso a Cali, una locomotora embistió el vehículo en que viajaba y falleció instantáneamente”, recuerda Catatumbo.
Pese a que su padre era conservador y a que se proclamaba laureanista, en la casa de Catatumbo no se respiró política. “Él no era sectario ni fanático, era un conservador por tradición, cuya enorme admiración hacia John F. Kennedy lo hacía ser un godo muy atípico”.
Jorge Torres Victoria tenía 11 años cuando falleció su padre y tuvo que ver cómo su hermano mayor, de 16, tomaba las riendas de la casa. Para completar las turbulencias de aquella época, dos años después, una hermana murió de cáncer.
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Fotos: El Espectador
“Afortunadamente el patrón de mi papá, don Edgar Lenis, asumió una especie de tutoría de la familia: le dio a mi hermano el mismo puesto y el mismo sueldo que tenía mi padre, lo cual permitió que la familia no cayera en la miseria absoluta”.
Con el ingreso del hermano mayor de Catatumbo al mundo laboral comenzaron a aparecer “de la noche a la mañana un montón de libros raros” en la casa del barrio Municipal. Desde esa época el jovencito Torres Victoria comenzó a cultivar una gran admiración por su hermano mayor, quien se esforzaba al máximo, trabajando de día en la Kodak y estudiando de noche en el colegio Santa Librada, más conocido en Cali como el Santa “Pedrada” por el espíritu de rebeldía que siempre se respiró en sus aulas.
El hermano mayor leía en voz alta y el menor le escuchaba entre la fascinación y el asombro. Oyendo los textos de Vargas Vila, descubrió que era posible cuestionar los valores y las instituciones de la época, en especial a la iglesia. Fue así como el adolescente Jorge Torres Victoria se hizo hombre entre losCésares de la decadencia y Aura o las violentas. “Por fortuna no me contagié de la misoginia del autor”, bromea.
También fue por esa época que el hoy comandante guerrillero, miembro del Secretariado de las Farc, le oyó leer a su hermano una minuciosa  biografía de Lenin escrita por Gerard Walter. “Muchos años después me estremecí al verme leyendo en voz alta la misma biografía de Lenin, pero esta vez a la luz de una vela en medio de la selva, frente a un auditorio de 50 guerrilleros”
A finales de los 60 sucedió algo que se veía llegar: su hermano ingresó a las filas del Partido Comunista y la casa del barrio Municipal se convirtió en un hervidero de ideas revolucionarias. “Mi hermano era un organizador nato, un constructor de partido y era imposible que yo no terminara contagiado de sus ideas”. Fue él quien lo convenció de ingresar a la Juventud Comunista (JUCO) en mayo de 1968 por los mismos días en que los muros de Paris gritaban “Seamos realistas, pidamos lo imposible” y en las esquinas se gritaba que quedaba terminantemente “prohibido prohibir”.
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Foto: movimientoestudiantil1971.blogspot.com
En aquel año mágico ocurrió un nuevo sisma en la familia Torres: el hermano mayor y alter ego del joven Jorge decidió irse para las Farc. “Él era muy metódico y antes de ingresar a la guerrilla hizo un entrenamiento de un año. Trotaba, cruzaba a nado el rio Cauca, y subía y bajaba lomas con mucho peso encima”. Sin decirle nada, Luis Ernesto invitaba a Jorge a sus travesías. Fue así como terminaron navegando el Cauca sobre una balsa de guaduas hecha por ellos mismos con la cual intentaron llegar hasta la desembocadura del rio, centenares de kilómetros al norte. “Por fortuna la balsa se deshizo antes de llegar a La Virginia (Risaralda), donde hay unos tremendos saltos en los que nos hubiéramos ahogado entre la furia de las aguas”. La evocación de aquella pequeña odisea fluvial lo remite sin remedio a los caudales del rio Mississippi, donde transcurren las aventuras de Tom Sawyer y Hukleberry Finn, los inmortales personajes de Mark Twain que él leyó con pasión algún tiempo después. “Entre los autores norteamericanos, me quedo con Twain, aunque creo haberme leído toda la obra de Hemingway y también ese fabuloso libro de John Steinbeck titulado Las uvas de la ira“.
“Pocos días antes de irse pal monte, mi hermano me presentó a una persona que me impactó mucho, pues era la primera vez en mi vida que yo veía un costeño. Me llamó la atención la alegría, el desparpajo y la vitalidad del personaje. Era alguien que irradiaba optimismo por todos los poros: se llamaba Jaime Bateman y le decían el flaco. “Bateman fue el que se llevó a mi hermano para las Farc”, rememora Catatumbo.
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Foto: El Espectador
A comienzos de los 70, el joven comunista Jorge Torres Victoria estaba dedicado de lleno a la militancia política, como activista en las muy recordadas movilizaciones estudiantiles del año 71. Fue por esa época cuando la JUCO lo envió a tomar un curso en las afueras de Moscú, en un instituto donde se reunían jóvenes revolucionarios de todo el mundo para aprender la cartilla marxista-leninista de la mano de profesores soviéticos. En la delegación colombiana viajaba alguien que se convertiría en el entrañable amigo y compañero de caminos y combates de Torres Victoria: Guillermo León Saénz, mejor conocido, 11 años después, como Alfonso Cano.
Catatumbo se devuelve por los vericuetos de su memoria hasta el invierno glacial que los acompañó en esos meses y recuerda que entre sus compañeros de curso también estaba Leonardo Posada, asesinado en Barrancabermeja el 30 de agosto de 1986, semanas después de haber sido elegido representante a la Cámara por la Unión Patriótica.
A su regreso de la URSS se enteró de que su hermano mayor, la persona que más admiraba y que más influencia ejercía sobre él, ya estaba en la guerrilla. “Quien que me lo contó fue Bateman durante una larguísima conversación de seis horas en la que yo permanecí casi todo el tiempo callado, obnubilado con la carreta del Flaco.”. Al terminar aquella charla, Jorge Torres Victoria quedó absolutamente convencido de que su destino también sería el mundo insurgente. “Bateman era un organizador impresionante. El que pasaba por sus manos terminaba en el monte”, recuerda Catatumbo y aprovecha para subrayar el origen comunista y fariano del líder del M-19, fallecido en abril de 1983 en las selvas del Darién. “Bateman ingresó a las Farc en 1966, apenas dos años después de la fundación de esta guerrilla y trabajaba directamente con Jacobo Arenas, al frente de una red de apoyo urbana. Tres años antes había sido miembro de la dirección nacional de la JUCO”.
Unas semanas después de la conversación con Bateman, Torres Victoria viajó hacia el páramo de Sumapaz, camino de entrada a los campamentos guerrilleros. Dice que disfrutó mucho aquel trayecto pues lo hizo acompañado de Manuel Ruiseco, sobrino del entonces obispo de Cartagena, quien también se disponía a ingresar a las Farc y se sabía todos los poemas de Pablo Neruda. Entre muchos poemas de amor y una canción desesperada llegaron a un campamento que se llamaba Rajapicha, donde conoció a Jacobo Arenas. “Ahí estaban también Jorge Briceño (Mono Jojoy), recién ingresado, Miguel Pascuas, Jaime Guaracas, Álvaro Fayad y Carlos Pizarro”.
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Foto: noticias24.com
Durante los siguientes dos meses, él y otros 40 guerrilleros recibieron un curso de filosofía que dictó el entonces estudiante de antropología de la Universidad Nacional Guillermo Sáenz. “Durante ese tiempo, además de adaptarme a la vida guerrillera, hice una gran amistad con Fayad y con Pizarro y además me reencontré con mi hermano”. Terminado el curso, los alumnos fueron enviados a la región del Pato-Guayabero.
En el trayecto recibió su primer fusil, uno que llamaban perilla, “un punto 30 de esos que ya no se usan sino en las cárceles”. Fue en El Pato donde comenzó en serio la vida guerrillera. “A uno le decían: “tiene que endurecerse”, y eso significaba boliar machete y hacha todo el día; aprender a sembrar maíz, yuca, plátano…familiarizarse con la vida del campo. Volverse campesino, mejor dicho! Aprender a cazar, a pescar; atravesar ríos, caminar de noche”.
El bautizo de fuego de Jorge Torres Victoria fue en 1973 con la toma de Colombia (Huila). “Allí estuvieron mi hermano, Carlos Pizarro, el Mono Jojoy y unos ochenta guerrilleros más, al mando de Joselo. Tomamos el puesto de policía, recuperamos como siete fusiles, la población nos recibió muy bien y no hubo muertos”. Sin embargo, la toma del pequeño poblado desató una fuerte ofensiva del ejército que los obligó a internarse selva adentro, donde los guerrilleros se perdieron. Durante casi dos meses deambularon de un lado para el otro, sin provisiones, hasta que lograron salir de la manigua. “Esa terrible travesía sirvió para que brillaran los mejores hombres y entre ellos se destacaron sin lugar a dudas Pizarro y mi hermano”.
Mientras se recuperaban de las semanas de extravío, Catatumbo y Pizarro tuvieron una larga conversación en un improvisado bohío que los protegía de un aguacero apocalíptico. “Aquel día él me dijo que estaba como aburrido, que había muchas cosas que le molestaban en las Farc. A mí ni se me pasó por la mente lo que se estaba en camino y más bien me puse a aconsejarlo; le dije que había que tener paciencia, que las cosas se arreglaban”.
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Foto: elpais.cr
Al día siguiente Catatumbo pidió permiso para visitar a su hermano, que estaba en un campamento vecino, y cuál no sería su sorpresa cuando éste le contó que Pizarro había dejado las filas guerrilleras. “Se voló ese man, me dijo mi hermano y yo quedé estupefacto. Sin embargo, siempre tuve la convicción de que Carlos no era un traidor. Allá lo acusaron de todo eso, pero yo decía: el no es un traidor. El se voló por incomprensiones, pero no para traicionar la revolución. Y puedo decir que siempre conservé la amistad y la admiración por él”.
Catatumbo también cultivó una estrecha relación con Iván Marino Ospina a quien califica como un hombre con gran capacidad de liderazgo, firme y valiente. “Eso es justamente lo que uno añora cuando ve a estos líderes del M-19. Iván Marino, Fayad, Pizarro, Bateman, eran auténticos revolucionarios. No como un Navarro o un Petro. Y ni qué decir de un Rosemberg o un Everth Bustamente que son verdaderos traidores. No se entiende que personas que estuvieron al lado de Bateman terminen avalando a un fascista como Álvaro Uribe”.
El jefe guerrillero que actualmente busca en la Mesa de Diálogos de La Habana una fórmula que permita a las Farc entrar de lleno en la escena política, considera que Navarro nunca ha sido revolucionario, por lo tanto no es un traidor. “Lo que sí está claro es que él no encarna los ideales por los cuales luchó y murió tanta gente. Navarro abandonó los principios que lo catapultaron al escenario nacional”.
En el año 83, después de pasar una temporada en la cárcel, Guillermo Sáenz llegó al campamento de La Caucha, en las faldas de la cordillera oriental, para convertirse en Alfonso Cano. Allí lo recibieron Manuel Marulanda y Jacobo Arenas. “Hay que reconocer el enorme esfuerzo que tuvo que hacer Alfonso para adaptarse al mundo insurgente. Él era urbano en toda la extensión de la palabra, físicamente “blandito”, y sufría bastante con las condiciones agrestes de las montañas, aunque vale decir que al final de su vida ya era un curtido guerrillero”. Al evocar a su camarada entrañable, abatido en el departamento del Cauca el 4 de noviembre del 2011, Cataumbo lo define como un amigo firme y leal, de profundas convicciones políticas, nada dogmático ni sectario; aficionado a escuchar a los demás, espartano en su vida personal y dueño de un agudo sentido del humor. “El peor error que ha cometido Santos fue matar a Alfonso Cano. Con su asesinato, que se pudo evitar, Santos perdió un magnífico interlocutor que le hubiera dado gran profundidad e incluso más rapidez al proceso de paz”.
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Foto: El Espectador
Cuando termina de evocar al amigo, Catatumbo abre una carpeta que exhibe en su carátula muchos kilómetros andados y quizás décadas de vida. Saca una hoja amarillenta y lee en voz alta las palabras con las que Cano inauguró los diálogos de paz de Caracas, en junio de 1991: “Pongamos en el centro de nuestra sociedad el derecho a la vida. Creemos la mentalidad nacional del respeto a la vida como el bien natural y social primario de la gente que habita nuestra patria.(…) todos y cada uno de nosotros tiene responsabilidad con la solución negociada. La paz no es cuestión de resolver la situación de personas o de organizaciones. No se trata de darles garantías electorales o curules a los dirigentes, se trata de lograr acuerdos que permitan iguales derechos y garantías para todos los colombianos sin excepción…esa es la esencia de la negociación”.
Catatumbo cierra la carpeta, hace un largo silencio y escucha los ecos de una tormenta eléctrica que se acerca a La Habana. “Palabras absolutamente vigentes. Lo mismo que estamos discutiendo ahora, sólo que han pasado 22 años, unos cuantos miles de muertos y millones de desplazados”.
Espere mañana:
-No pensamos pasar de agache en el tema de las víctimas: asumiremos las responsabilidades que nos correspondan
-Catatumbo está leyendo una biografía de Gerry Adams: si Irlanda del Norte, con semejante conflicto, pudo lograr una salida política, es imposible que Colombia no lo consiga.
-Recomienda a nuestros generales que lean al mariscal Montgomery: “el papel de los militares no es glorificar la guerra sino hacer todo lo posible para evitarla”
-No me veo de parlamentario, pero si toca, toca
-La pepa del acuerdo son las garantías políticas y la pepa de las garantías es el desmonte definitivo del paramilitarismo
-Hoy lo único rentable en el campo es la coca
-Santos contra Santos en la disputa de la presidencia?…eso no es serio, como dijo el señor Presidente.
-Marulanda fue el que le puso orden a la guerra a comienzos de los 60

2 may 2013

Otra matanza en el Norte del Valle del Cauca.


  Así informa la revista SEMANA:











































02 mayo 2013

" Nueva masacre sacude a Valle


NARCOTRÁFICOEn un ataque sicarial cinco personas fueron asesinadas este miércoles en La Unión.

Nueva masacre sacude a Valle. .
.
Como en los viejos tiempos de la guerra entre los capos del cartel del Norte del Valle, esa región del país volvió a padecer la sangrienta batalla entre organizaciones mafiosas.

Esta vez el atentado criminal ocurrió en un pequeño establecimiento público del municipio de La Unión, sitio al que llegaron varios hombres y con armas automáticas dispararon en forma indiscriminada contra todos los asistentes
.

 En el ataque sicarial perdieron la vida cinco personas (dos mujeres y tres hombres), y otra señora resultó herida de gravedad y actualmente se recupera en un centro de salud de la región.

Según el reporte oficial de la policía, la incursión sicarial ocurrió a eso de la media noche del pasado miércoles primero de mayo. En el hecho perdieron la vida Sandra Milena Toro Mejía, de 36 años; Jenny Lorena Giraldo; Óscar Eduardo Muñoz Molina, de 32 años; Ricardo Arcila Escobar, de 26 y Juan Felipe Giraldo Carvajal, de 32.

El reporte policial indica, además, que todas las víctimas “recibieron impactos con arma de fuego calibre nueve milímetros”. Versiones oficiales señalan que todo parece indicar que el ataque iba dirigido a un hombre que ya no se encontraba en el sitio, donde sí estaban sus familiares, quienes resultaron muertos.

Al respecto, el comandante de la policía del Valle, el coronel Mariano Botero, dijo que se pagará una recompensa a las personas que brinden información que permita la captura de los autores del múltiple homicidio.

El presunto objetivo de los criminales, al parecer, era una persona identificada con el alias 'Coco', quien recientemente había recuperado su libertad tras ser capturado y condenado por los delitos de porte y fabricación de estupefacientes.

Fuentes cercanas a la investigación creen que la masacre de este miércoles se debió a una retaliación por la captura ese mismo día, de alias la 'Mona' y 'Pedro Blu', dos integrantes de los 'Urabeños' que fueron los encargados de coordinar la llegada de esa organización a El Dovio.

De hecho, esos investigadores cuentan con pruebas que indicarían que ellos no solo se encargaron del rearme de ese grupo en la zona, sino que además estuvieron tras el asesinato en octubre pasado, de uno de los hermanos del actual alcalde de El Dovio, Miguel Guzmán.

De ahí que la masacre de La Unión reviva los temores que existen en la región en torno a la activación de una nueva vendetta entre las organizaciones mafiosas que luchan por el control territorial del negocio de la coca.

En esa puja se encuentran dos temidas organizaciones criminales conocidas como los 'Rastrojos' y los 'Urabeños'; esta ultima llegó al Valle de la mano de una banda que ya se creía extinta en la región: los 'Machos', y que operaba como brazo armado del entonces capo Diego Montoya, alias 'Don Diego' y su bastión territorial eran pequeños pueblos como El Dovio, La Unión, Zarzal Roldanillo y La Victoria.

Hace apenas seis meses una decena de hombres armados con fusiles y pistolasirrumpieron en una casa y asesinaron a cuatro miembros de una misma familia e hirieron a otra persona. Esos hechos ocurrieron en Roldanillo, otro municipio del norte del Valle y a escasos diez minutos de La Unión.

El entonces comandante policial, el coronel Nelson Ramírez, no dudó en calificar el atentado criminal como una retaliación producto de la guerra mafiosa que padece la región.

Ni hablar de las diez personas masacradas en Buenaventura, a comienzos de este año y que también fue atribuido a la guerra entre los 'Rastrojos' y los 'Urabeños', por el control territorial del puerto.

Llama la atención que, pese a todas esas masacres, las cifras de homicidios en la región no se han disparado; pero la percepción de inseguridad no puede ser la mejor cuando gatilleros a sueldo se dan el lujo de cometer masacres en sitios públicos."
Tomado de : http://www.semana.com/nacion/articulo/nueva-masacre-sacude-valle/341951-3

23 mar 2013

Escrito en la pared...

El graffiti apareció esta semana en el muro que se aprecia en la foto, fue publicado en Facebook y  fue compartido por varios sitios virtuales de Roldanillo. La pregunta motivó  varios comentarios  sobre  su significado. Ya fue borrado.

2 mar 2013

Los nadies


Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer,
ni hoy, ni mañana, ni nunca,
ni en llovizna cae del cielo la buena suerte.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguniados,
corriendo la liebre, muriendo la vida,
jodidos los nadies, jodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no practican religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no aplican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Que cuestan menos que la bala que los mata.




12 jul 2012

" ASESINATOS EN ROLDANILLO"


Valle de… sangre.

¿Por qué?, una pregunta que hiere el alma y los oídos. El asesinato de dos jóvenes -deportistas, estudiosos, hijos de familias amorosas y que han vivido siempre del trabajo en el campo- se suma a la lista de homicidios de jóvenes en Roldanillo, norte del Valle del Cauca. ¿Qué pasa?

Miguel y Juan Camilo, dos primos que se querían como hermanos y siempre andaban juntos jugando en diferentes equipos de fútbol, cayeron asesinados con pocas horas de diferencia. Foto /Cortesía

Por: Antonio Molina
Lo que leerán a continuación es el relato de un periodista que, para su dolor y el de los familiares, presenció cómo un hecho sangriento, por segunda vez en menos de 48 horas, los enlutó de nuevo.
Lo hago porque callar sería una cobardía y una señal de aceptación de situaciones del todo irregulares que ocurren en este momento en Roldanillo, norte del Valle del Cauca, con cifras de homicidios que ya apenas pueden calificarse como escandalosas (18 asesinatos en lo que va del año, según las subestimadas cifras oficiales). Escribo porque lo considero como la única manera de salvar a muchos otros, incluso a mí mismo. De hecho, mientras escribo estas palabras acaban de informar de más homicidios en este fin de semana.
Pero antes quiero contarles algo sobre los Molina. La familia habita desde hace varias décadas en el norte del Valle, en particular en el corregimiento de Higuerón, destacándose como agricultores y, también, como líderes. Por eso, todo lo que comentaré se torna aún más inexplicable.
Continúo. El 5 de julio de este año fue asesinado Juan Camilo Molina Morales, de 20 años de edad, recién graduado como tecnólogo electricista y quien trabajaba en ese campo. Juan Camilo salía de una cancha de fútbol, luego de terminado un partido. Allí, antes de abordar su motocicleta, fue asesinado. Nadie vio, nadie sabe. Su posterior velación se realizó en la casa de un tío, lugar al que acudieron más de 150 personas, tantas que hubo necesidad de conseguir sillas plásticas y ubicarlas en la plaza adyacente. Todo ello como una muestra palpable del afecto despertado entre la comunidad.
La velación transcurría con normalidad hasta un poco después de la 1 de la mañana del sábado 7 de junio, cuando se llamó para un rezo. Ese momento de aglutinación fue aprovechado por individuos encapuchados, armados con fusiles y pistolas, quienes ingresaron de manera sorpresiva a la vivienda, disparando contra varios de los asistentes en un frenesí de salvajismo que duró más de cinco lentos minutos. Cuatro personas quedaron heridas en el piso de la residencia. Todo fue confusión. Gritos, llantos y voces de auxilio se fusionaron en una masa imposible de calificar.
Lo que de por sí era ya una pesadilla –la primera muerte violenta en la historia conocida de la familia– se transformó en el peor de los infiernos posibles. La baldosa blanca, pulida con cuidado por el tío, era en ese momento el depósito de un espejo de sangre que iba desde la entrada hasta la habitación del fondo. Sangre que era nuestra, sangre que reflejaba en su tono rubí el color del desamparo.
Cada quien buscaba a su grupo familiar, en medio de gritos alarmantes que herían la noche, gritos que no tenían respuesta al estrellarse contra las fachadas de las viviendas vecinas que permanecían en silencio y a oscuras, al igual que la casa cural, ubicada frente a ese hogar en el que solo el llanto tenía cabida.
Alguien facilitó una camioneta y, como masas casi ausentes de vida, fueron colocado allí todos los heridos, entre ellos el cuerpo de Miguel Molina Betancourt (conocido como Lucho), de 16 años y primo del fallecido.Miguel ya nunca más terminaría su bachillerato, del cual cursaba el último año: llegó sin vida al hospital de Roldanillo.
En el sitio hicieron pronta aparición varias patrullas de la Policía y, media hora después, el Teniente Coronel Miguel Orley Henao Bohórquez, comandante del Quinto distrito con sede en Roldanillo. Hicieron lo de rigor.
Sin respuestas
“¿Por qué?”, esa dolorosa pregunta que quizá nunca tendrá respuesta, se repetía en los labios de todos, gentes sencillas que nunca habían vivido un drama familiar tan impactante, mucho menos homicidios de seres queridos. Y el natural miedo empezó su gestación entre los asistentes que temían por sus propias vidas. ¿Cómo salir de allí, un caserío al lado de la oscura vía llamada Panorama?
Solo quedó recurrir a la ayuda del grupo policial que en ese momento aseguraba la zona. Luego de que se tomaran las fotografías y se hicieran los proceso técnicos de levantamiento de pruebas, la familia pudo salir hacia un improvisado refugio fuera de Higuerón, escoltada siempre por agentes de la policía. Por supuesto, no sin antes llamar a una funeraria para que trasladara a Roldanillo el cofre con el cadáver de Juan Camilo, la primera víctima de esa semana trágica.
Tan grande era el miedo que pocos se atrevieron asistir al hospital para acompañar el cadáver de Miguel y a los heridos. Encerrados, sin poder dormir, hablando en voz baja, atentos a cualquier ruido exterior que delatara la presencia de extraños, así permaneció la familia hasta el amanecer.
Ya con las primeras luces del día, a toda la parentela proveniente de varias ciudades solo le quedó el recurso de salir con rumbo a sus respectivos hogares, en medio de los sentimientos encontrados de impotencia, miedo e incredulidad. Doloroso era no asistir al funeral, pero la realidad es que no había condiciones que garantizaran cumplir con ese mínimo acto de humanidad sin exponer la integridad física de los asistentes.
Horas después, los cadáveres de los dos primos que se habían criado desde siempre como hermanos, fueron llevados al cementerio contando con custodia mixta de Ejército y Policía. En ese instante, para muchos de los presentes, Higuerón ya se guardaba como un bello recuerdo del pasado.
¿Por qué?, sigue taladrando la pregunta en la mente, más apremiante incluso que el interrogante por los autores, pues queda la inaceptable certeza de que nunca se hallarán, mucho menos se conocerá quiénes maquinaron esta tragedia. Al fin de cuentas, la pavorosa muerte violenta ya fue sembrada en nuestros corazones

2 jul 2012

¿Por qué solo el 19% del potencial electoral del Valle acudió a las urnas?

Lunes 02 de Julio de 2012 - 11:01 AM

¿Por qué solo el 19% del potencial electoral del Valle acudió a las urnas?

Colprensa/VANGUARDIA LIBERAL
¿Por qué solo el 19% del potencial electoral del Valle acudió a las urnas a elegir gobernador?
(Foto: Colprensa/VANGUARDIA LIBERAL)
Analistas señalaron que la desconfianza hacia la clase política fue la causa principal de la apatía electoral este domingo. El voto en blanco, uno de los ganadores de la atípica jornada en el Valle del Cauca.
La inestabilidad política de los últimos años, la pérdida de credibilidad de los partidos, el poco tiempo que duró la campaña, el calendario que marcaba puente festivo y hasta un partido de fútbol. Todo se conjuró para que este domingo 1 de julio el Valle del Cauca tuviera una de los mayores niveles de abstención electoral en toda su historia: 83,99%.
Y es que, más allá de la elección de Ubeimar Delgado Blandón comonuevo Gobernador del Valle, con 262.496 votos, el principal hecho político de la jornada fue la poca atención que los vallecaucanos prestaron a una decisión tan importante como la que se tomaba en las urnas.
La directora nacional de la Misión de Observación Electoral, MOE, Alejandra Barrios, sostuvo que "el abstencionismo fue superior al 80 por ciento y se constituyó en la más baja participación de los últimos 20 años en el departamento".
"El resultado total de la votación de este domingo es incluso menor que la obtenida por Angelino Garzón y Gustavo Álvarez Gardeazábal en su momento", comparó la directora de la MOE.
En su opinión, el alto abstencionismo fue el reflejo del puente festivo, el pago de la quincena y la final de la Eurocopa de fútbol, elementos sumados a una campaña electoral limitada en tiempo y en propuestas.
"La campaña no fue agresiva, de debates, de propuestas, de ideas. Fue absolutamente rápida y basada en la movilización de maquinarias sin un diálogo con la ciudadanía", dijo Barrios.
El abogado y analista político Óscar Duque explicó que el abstencionismo fue producto del mismo carácter atípico de las elecciones, pues en estas circunstancias el despliegue electoral es inferior al que caracteriza a los comicios nacionales, los cuales movilizan a todo el país.
"Las elecciones de Gobernador generan poco interés, y más cuando son atípicas. Además, los tres candidatos fueron grises, pues ninguno logró concitar el interés de la ciudadanía. Dos eran de la vieja clase política y al otro no lo conocen ni en la casa", señaló.
Por eso, aseguró que, "para tener un gobierno tranquilo, Ubeimar Delgado deberá resolver problemas cruciales del Departamento".
"En primer lugar, debe acabar la corrupción. Segundo, volver a recuperar la credibilidad ante los entes nacionales. Estamos en ley 550, lo que significa que estamos quebrados. Además, vamos a bajar de categoría", manifestó Duque, al enfatizar que el Valle del Cauca enfrenta la crisis más grave de su historia.
Entretanto, el politólogo vallecaucano Fernando Giraldo consideró que la apatía de los vallecaucanos frente a las elecciones de Gobernador evidencia que la crisis de la región es más grave de lo que parece.
"Los ciudadanos tienden a participar más en momentos de crisis, cuando siente que su intervención es importante, y en este caso no se cumplió. Prevaleció la desconfianza y la duda frente a las instituciones que no tienen suficiente legitimidad en nuestro departamento", aseveró el especialista.
En ese sentido, Giraldo precisó que el nuevo gobernador deberá "trabajar duro para ganar, en los primeros meses de gobierno, la confianza y legitimidad política que no se logró en las urnas".
"El primer paso es conformar un buen equipo de gobierno, con gente trasparente y, más que reconocida públicamente, que no sea cuestionada y tenga una hoja de vida intachable", sostuvo.
No obstante, reconoció que la ventaja de Delgado es que cuenta con el respaldo total del Gobierno Nacional, el cual a su vez se comprometió a ayudar a la recuperación del departamento si se elegía a un mandatario distinto a los de los últimos años.
"Debe hacer que el Gobierno Nacional cumpla ese compromiso y, para ello, debe construir puentes que permitan la comunicación permanente entre ambos entes", concluyó.
¿Y el voto en blanco?
El número de votos en blanco fue muy significativo en estas elecciones atípicas (132.906), según los analistas, ya que no solo superó al candidato del Polo Democrático, Carlos González (23.238 votos), sino que estuvo cerca del segundo, que fue Francined Cano, del MÍO (con 170.031).
Si bien en las elecciones de octubre pasado había alcanzado una cifra superior en cuanto a votos (152.423), lo que representó el 11% del total de la votación, los 132.906 sufragios de ayer, teniendo en cuenta el bajo nivel de participación, le otorgaron al voto en blanco un histórico 22,58% de participación.
Pese a ese repunte, la votación por esta opción apenas llegó al 50% de los votos logrados por el ganador de los comicios.
Donde el voto en blanco tuvo un resultado importante fue en Cali, 80.765 votos, es decir, apenas 10.000 votos menos que los logrados por Ubeimar y muy por encima de la votación de Francined Cano, quien alcanzó en la capital 48.671 votos.
El hecho de que el voto en blanco hubiera obtenido el 60% de su votación en Cali refleja que esa opción cala mucho más en los grandes centros urbanos donde el peso de la academia y el voto de opinión es mayor que en poblaciones pequeñas.
El economista Mauricio Cabrera, uno de los impulsores del voto en blanco, dijo que pese a no haber ganado, “fue una gran muestra de inconformidad e indignación de la comunidad vallecaucana frente a la corrupción y las componendas electoreras”.
“Todos los partidos tuvieron una amplia reducción en el número de votantes, respecto de las elecciones pasadas y el voto en blanco fue el único que se mantuvo. Es un paso adelante muy importante y que obliga a la clase política del Valle a pensar lo que van a hacer, porque la gente no quiere más de lo mismo”, dijo Cabrera.
Alejandra Barrios, de la MOE, afirma que "esta votación no fue para nada despreciable y es importante reconocerla, porque el voto en blanco se empezó a gestar en las últimas semanas y además no hubo un promotor desde el principio".
Además, explicó Barrios, el Gobernador debe centrar su atención en este punto, porque en los sufragios en blanco "hay una representación ciudadana, que espera que la vuelvan a encantar con un proyecto de departamento, que hoy está perdido debido a los cambios de mano en mano en los últimos años".
Para el analista Óscar Duque el voto en blanco fue un clarísimo rechazo a las propuestas de los candidatos, que no lograron realmente despertar el interés de los vallecaucanos.
La más baja participación durante un proceso electoral en Colombia se dio en las elecciones atípicas del departamento de Bolívar, en el 2010, donde sólo salió a votar el 10% de las personas habilitadas.
Publicada por
COLPRENSA, EL PAÍS