15 sept 2012


Si perdí mi vida escribiendo poemas
no lo sé quién lo sabe
Quizás mis escrituras devoraron un tiempo
que debimos emplear en doradas mentiras
en otras muertes o en heridas oscuras sobre cuerpos ajenos
Ya tal vez nunca escriba un poema muy bello
Pero sé que mientras siga intentándolo
un crimen perfecto no será cometido
ni amasaré mi pan con sangre tibia
Todos los malos presagios los eludí soñándolos
Si perdí mi vida         no lo sé        Quién lo sabe.


Eduardo Escobar

12 sept 2012

Se reactiva Consejo Municipal de Cultura de Roldanillo


 Mónica López, Coordinadora de Cultura Municipal, presidió el acto de instalación, donde tomaron  posesión los nuevos consejeros de Cultura quienes representan   diversos estamentos del municipio. 

Martes 28 de agosto, Casa de la Cultura Carlos 
Villafañe.

Fotos: Cortesía de Miguel Pomo (Roldanillo al día)

8 sept 2012


La nueva guerra mafiosa en el Valle



Imagen panorámica de Tuluá.
Luis Ángel Murcia / SEMANAImagen panorámica de Tuluá.
NARCOTRÁFICOCuerpos desmembrados, atentados con granadas, plan pistola contra transportadores y una mujer asesinada dentro de una iglesia, son señales de la nueva guerra mafiosa que padece la región. ¿Qué está pasando?
Viernes 7 Septiembre 2012
Ahora, cuando los vallunos creían que sus días de terror habían culminado tras sobrevivir a la hegemonía de tres grupos mafiosos (los carteles de Cali, Norte del Valle y Pacífico), la región está condenada a padecer una nueva puja territorial, pero con un ingrediente adicional: el enfrentamiento entre pequeños delincuentes que quieren ganar prestigio y poder a sangre y fuego.


Eso es lo que está pasando en el Valle del Cauca, donde pese a que las cifras de homicidios bajaron un 5 por ciento en lo corrido del año, las cosas parecen empeorar en materia de seguridad, en especial en los municipios ubicados en el norte y centro del Valle.

Desde Cartago, Tuluá, Palmira y Jamundí, las poblaciones más violentas después de Cali, las nuevas bandas extorsionan y perpetran crímenes selectivos que si bien no empeoran las estadísticas del departamento, sí recuerdan la oscura época en la que los carteles de la mafia se exterminaban entre sí, dejando una estela de terror, régimen de silencio y creando fronteras invisibles, tal como se vivió hace diez años durante la guerra a muerte entre los capos Wílber Varela, alias 'Jabón', y su archienemigo Diego Montoya, alias 'don Diego'.

En Tuluá, por ejemplo, siguen apareciendo cuerpos torturados y desmembrados a lo largo de la ciudad. Este año suman cinco personas, quienes antes de morir fueron sometidas a toda clase de vejámenes, muy al estilo de la mafia. Agosto fue no sólo el mes más violento con un crimen diario, sino el más atroz en esa ciudad. Los homicidios se cometen por tripletas, el cuerpo desmembrado de la víctima aparece por partes y muchas veces con mensajes.

Así ocurrió el 27 de ese mes con el cadáver de un menor de 16 años, hallado en un andén cerca al río Tuluá. Estaba envuelto en una cobija encintada, amarrado de pies y manos y con un cable en su cuello. Según revelaron miembros del CTI de la Fiscalía, el adolescente tenía dos panfletos que decían, “De parte de 'Los Paisas' y 'Los Chagualos'” y “'Rastrojos'… Zallallines se mueren”.

Semanas atrás, los tulueños recibieron aterrorizados la noticia del hallazgo de otro costal con el cuerpo de dos adolescentes asesinados a garrote y con laceraciones en sus rostros. Y el miércoles 5 de septiembre, apareció la cabeza de otra víctima con un mensaje que decía "de parte de Aníbal, alias 'Picante'".

En el mismo lugar donde hallaron la cabeza, sicarios asesinaron a dos personas. Entre las víctimas de las balas llama la atención la reincidencia de mototaxistas y el empleo de artefactos explosivos para presionar el pago de extorsiones. “La explicación a tanto crimen puede estar en la guerra por el microtráfico”, dijo a SEMANA un exconcejal que pidió la reserva de su nombre.

Ese mismo fenómeno de violencia se repite en Palmira, donde el narcomenudeo se convirtió en el combustible que atomizó las bandas u oficinas de cobro en la ciudad. De hecho, hace poco esta revista hizo un informe donde revela audios que muestran la frialdad de la forma como ordenan asesinatos y extorsiones (ver nota).

Entre 'Machos' y 'Rastrojos' 

La situación más compleja se vive en el norte del Valle, una zona conformada por 16 municipios, entre ellos Cartago, Zarzal, Roldanillo y El Dovio, tristemente célebres durante la hegemonía del cartel del Norte del Valle. En esas poblaciones instalaron su poder y terror, capos de la talla de Iván Urdinola Grajales, Orlando Henao Montoya, Diego Montoya Henao, Wílber Varela y Hernando Gómez Bustamante, alias 'Rasguño'.

Ese terreno abonado fue lo que permitió que el problema del narcotráfico se atomizara en esa zona del departamento y diera lugar a una cantidad de pequeñas bandas criminales sin control alguno y que se tomaron en serio su objetivo de asumir el mando.

El camino les quedó despejado tras las recientes capturas y entrega de reconocidos narcotraficantes, en especial aquellos pertenecientes a 'Los Rastrojos', que es el ejército criminal creado por 'Jabón' y que heredaron los hermanos Luis Enrique y Javier Antonio Calle Serna; este último se entregó hace unos meses a las autoridades de Estados Unidos y su lugarteniente Diego Pérez Henao, alias 'Diego Rastrojo', fue capturado hace poco en Venezuela y extraditado.

El problema es tan suigéneris, que en ese reacomodamiento los baby mafiosos se valieron de la ayuda de bandas criminales de otras regiones como 'Los Urabeños' y 'La Cordillera de Pereira'. De paso, revivieron un grupo que ya se creía extinto: 'Los Machos', que era el ejército privado con el que Diego Montoya respondía los ataques de su enemigo Wílber Varela y defendía su territorio integrado por municipios como Zarzal, La Unión, La Victoria, Obando, Toro, Versalles y El Dovio.

Precisamente en El Dovio ocurrió hace unas semanas una de las afrentas más explosivas dentro del mundo de la mafia. El domingo 19 de agosto un sicario asesinó a una mujer mayor de 70 años dentro de la iglesia del pueblo. Recién había terminado la misa el hombre le disparó delante de otros feligreses.

Resulta que la víctima era Nelly Perea González, prima hermana de Henry Rodríguez Perea,  fallecido exalcalde de El Dovio y cuñado del capo también muerto Iván Urdinola. Lo curioso es que pese al horrendo crimen, a la gente le indignó más el sitio donde se cometió el homicidio y no la víctima. De hecho, ese día los pobladores continuaron celebrando sus fiestas aniversarias y solo dos días después las autoridades reaccionaron y suspendieron la programación ferial. La parroquia por su parte cerró sus puertas 40 días en señal de desagravio.

Extraoficialmente se cree que el crimen de la señora Perea fue una retaliación de 'Los Rastrojos', que es la banda criminal que maneja el control territorial en la zona luego de expulsar a 'Los Machos.' Versiones no oficiales aseguran que a la víctima no le perdonaron que en su casa alojara a presuntos miembros de esa organización.


Niños y taxistas en la mira 

En Cartago varios líderes denunciaron la existencia de oficinas de cobro que extorsionan a los pequeños comerciantes, “no se salva ni la vendedora de arepas; a todos les piden cuota y quien se niega a pagar queda condenado al destierro”, dijo un dirigente comunal de ese municipio. Aseguró, además, que otra preocupación es que existen indicios en el sentido de que algunas bandas están reclutando niños para su organización, muy al estilo del grupo 'La Cordillera' en Pereira y Dosquebradas.

Hasta el 29 de agosto Cartago sumaba un total de 68 homicidios, un incremento del 42 por ciento con respecto al 2011. Sumado a ello, este año asesinaron a media docena de taxistas, algo preocupante para una ciudad donde tan solo circulan 631 de esos vehículos.

Todo ello explica por qué el norte del Valle y Tuluá se convirtieron en el nuevo escenario de la guerra mafiosa, el cual tiene a las autoridades con los pelos de punta. Ahora, ejecutaron nuevas estrategias de seguridad y aumentaron el pie de fuerza.

La acción más reciente que tomó la policía del Valle fue establecer un centro de mando en Tuluá, reforzar la seguridad con 200 uniformados y cambiar el comandante de la estación.

Una fuente de inteligencia policial explicó a esta revista que el problema de violencia en Tuluá tiene su origen en una puja territorial desatada al interior de 'Los Rastrojos', “con la entrega de Comba, la captura de Diego Rastrojo y Jhon Stevens en la Costa Caribe, quedaron acéfalos y se están pisando las mangueras”, argumentó.

Sin duda, el problema es de suma preocupación para las autoridades y así se evidencia en un comunicado interno de la Gobernación del Valle, firmado por el secretario de Gobierno, Jorge Homero. En ese documento, Homero le pide a los alcaldes respetuosamente “adoptar las medidas necesarias para ajustar las estrategias de seguridad” y agrega unas recomendaciones que van desde la implementación de la ley seca hasta plan desarme, entre otros.

La situación de orden público en la región tiene dos caras. Mientras el departamento y su capital, Cali, reflejan una disminución en las cifras de homicidios, algunos municipios superan con creces la tasa de crímenes que maneja todo el Valle. Todo por cuenta de una nueva guerra mafiosa que hace recordar los peores tiempos
.tomado de :http://www.semana.com/nacion/nueva-guerra-mafiosa-valle/184173-3.aspx

6 sept 2012

Se desplomó el viejo árbol del parque de la Ermita

ÁRBOL

Un árbol que yo misma sembré
se vino abajo
bajo el cielo
de enero.
En las tardes
fue un guardia dirigiendo
el tráfico del viento
y en la noche,
portero vigilante que entregaba mis llaves
a los astros sonámbulos.
No amanecía la dulzura de la lluvia
sin entreabrir primero sus pestañas,
y cuando el sol jugaba por mi césped,
mi cotidiana lámpara
era su copa iluminada.
Era el lindero de la ausencia,
la sombra de mis huellas
en la tierra.
Señalando el horizonte me llevaba
más lejos que mis sueños,
y era la voz del aire
si hacíamos silencio.

Pero hoy, hacia la tarde,
dirigiendo su paso por mi calle,
lo atropelló la brisa de repente,
y era tan alto y tan abierto
que no pudo apoyarse entre mis manos
y se me vino al suelo
 ¡ irrevocablemente !

Olga Elena Mattei.
¡






5 sept 2012

Cine, cine, cine, más cine por favor... en el Museo Rayo


Jueves 06 de septiembre
LOS MASAJISTAS Y UNA MUJER
Anma to onna. Hiroshi Shimizu. Japón. 1938. 76 min. Drama. 12 años.
Dos invidentes se ganan la vida trabajando como masajistas en varios balnearios. En uno de ellos
coinciden con una misteriosa mujer de Tokio, de la que muchos sospechan que es la culpable de
los robos que se están produciendo en las posadas de ese balneario. Uno de los dos masajistas se
enamora de la mujer... (FILMAFFINITY)

Jueves 13 de septiembre
CUENTOS DE TOKIO
Tôkyô monogatari. Yasujirô Ozu. Japón. 1953. 139 min. Drama. 16 años.
Una pareja de ancianos viaja a Tokio para visitar a sus hijos, pero ninguno de ellos tiene tiempo
para atenderlos, por lo que deciden enviarlos a un balneario. Cuando regresan, la madre pasa una
noche en la casa de una nuera, viuda de uno de sus hijos. A diferencia de sus cuñados, Noriko
muestra afecto por sus suegros y conforta a la anciana. (FILMAFFINITY)

Después de completado el Vlm, la cinta se perdió totalmente debido a un incendo en los sótanos
de los laboratorios en la ciudad de Yokohama. Hubo necesidad de reconstruirla partiendo de un
negativo, de no muy buena calidad, de una copia de protección.
En febrero del presente año, en una encuesta de la prestigiosa revista “Sight & Sound”, fue seleccionada
como la segunda película favorita por casi 900 críticos de cine de todo el mundo.


Jueves 20 de septiembre
LA MUJER DE LA ARENA
Suna no onna. Hiroshi Teshigahara. Japón. 1964. 127 min. Experimental. 16 años.
Un entomólogo en busca de insectos en un desierto de arena se ve de repente atrapado conviviendo
con una mujer que vive sola en una vieja casa, y con la que establecerá una extraña
relación. Basada en la novela homónima del escritor Kôbô Abe, el director y productor Hiroshi
Teshigahara terminó esta película impactante con un presupuesto de apenas cien mil dólares y
obtuvo el Premio Especial del Jurado en Cannes en 1964. (FILMAFFINITY)

Jueves 27 de septiembre
GHOST IN THE SHELL
Kôkaku kidôtai. Mamoru Oshii. Japón. 1995. 83 min. Animación. 16 años.
En el año 2029 la sociedad está computarizada hasta límites insospechados, es un mundo gobernado
por la tecnología. Uno de los mayores avances consiste en unos implantes cerebrales que
convierten a los seres humanos en auténticas computadoras andantes. De esta manera, se produce
una fusión entre la conciencia y los programas insertados, dando paso a lo que se conoce
como “espíritu”: Un nuevo paso evolutivo que, sin embargo, despersonaliza por completo a las
personas. En este mundo futuro apenas existe diferencia entre humanos y máquinas. Uno de
estos humanos con “espíritu” incorporado es Motoko Kusanagi, una agente secreto especializada
en actividades antiterroristas que tiene como misión cazar a un peligroso pirata informático.
Cuando descubra su verdadera identidad, su vida y todo lo que conoce cambiarán para siempre.
(PATIODEBUTACAS)

13 ago 2012

13 AÑOS DEL ASESINATO DE JAIME GARZÓN



Los Heraldos Negros
(1918)


LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé.
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé.

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!

 César Vallejo
(Perú, 1892-Paris, 1938)

6 ago 2012


Las voces de los pájaros de Hiroshima. 

-¿Dónde, dónde están? 
-¿Quiénes? 
-¿Dónde, dónde están? 
-¿Quiénes? ¿Quiénes? 
-¿Dónde están? 
-¿Quiénes? ¿ Quiénes? 
-Los hombres... 
-No sé. Mira, copos de ceniza... 
Han volado todos... 
-¿Adónde, adónde? 
-No sé. Construyamos el nido. 
-¿Dónde, 
dónde,
dónde, 
dónde, 
dónde?...

Eugen Jebeleanu



Versión de Manuel Serrano Pérez
Editorial Stilograf, 1965 

1 ago 2012

Cine colombiano en el Museo Rayo: todos los jueves de agosto.


Jueves 02 de agosto

CONFESIÓN A LAURA
Jaime Osorio Gómez. Colombia. 1990. 85 min. Drama. 15 años.

Bogotá 1948. La violencia se ha desatado en la ciudad y el gobierno es incapaz de controlar la situación a pesar de haber decretado el toque de queda. Don Santiago ha logrado superar el miedo y cruzar la calle para llevar un pastel a Laura, su vecina de enfrente, pero el regreso es imposible. Sitiados por el miedo, han quedado encerrados en la casa sin posibilidad de escape.         (PATIODEBUTACAS)

Jueves09 de agosto
PEQUEÑAS VOCES
Jairo Eduardo Carrillo, Oscar Andrade. Colombia. 2010. 70 min. Animación. 10 años.

Pequeñas voces es una película basada en entrevistas y dibujos de una generación de niños desplazados (8 a 13 años de edad) que crecieron en medio de la violencia y el caos en Colombia. Los cuatro protagonistas, a través de sus testimonios, nos revelan cómo perciben su realidad. Las historias de ellos cuatro han sido ilustradas y animadas teniendo como base sus dibujos originales, donde compartieron su viaje, sus sueños y esperanzas.                                      (PATIODEBUTACAS)

Jueves16 de agosto
UN TIGRE DE PAPEL
Luis Ospina. Colombia. 2007. 112 min. Falso documental. 10 años.

La vida de Pedro Manrique Figueroa, precursor del collage en Colombia, no está escrita por nadie debido a una razón muy poderosa: se parece demasiado a una novela de aventuras, a la vez incompleta y contradictoria, siempre vinculada a las centelleantes incertidumbres de la tradición oral. Utilizando como pretexto la vida y obra de Manrique Figueroa, la película hace un recorrido por la historia desde 1934 hasta 1981, año de la misteriosa desaparición del artista. A la manera de un collage, “Un tigre de papel” yuxtapone el arte con la
política, la verdad con la mentira, el documental con la ficción.     (PATIODEBUTACAS)

Jueves 23 de agosto
PARAÍSO
Felipe Guerrero. Colombia. 2006. 52 min. Documental. 15 años.

Extraordinario collage visual y sonoro que exige la complicidad atenta del espectador para que de la belleza plástica de las imágenes despegue una multiplicidad de significados. Así como un texto de Cortázar es, técnicamente, una prosa de ficción, la película de Guerrero es un poema en prosa documental. En una selva de signifcados entrecruzados, con la belleza por única brújula, los fragmentos de muchas memorias van creando poco a poco un profundo sentido. Lo que construye la gente común a lo largo de su vida, la guerra lo convierte en ruinas. A pesar de las apariencias, es un documental sobre la Colombia contemporánea, paraíso en guerra.                (PATIODEBUTACAS)

Jueves 30 de agosto
ALOIS NEBEL
(Aloïs Nebel) Tomáš Lunák. República Checa. 2011. 84 min. Animación. 15 años.

Película que nos sitúa a Vnales de los años 80. Alois Nebel trabaja en la pequeña estación de ferrocarril de Bílý Potok, en una remota población de la frontera que separa República Checa de Polonia. Un tipo solitario, dedicado en cuerpo y alma a su profesión, cuya rutina diaria es lo único que le conforta. Entonces, comienza a sufrir alucinaciones y cree ver los trenes que a lo largo de los últimos cien años han pasado por el modesto apeadero. Fantasmas y sombras del oscuro pasado de la Europa central desfilan ante su presencia
(la ocupación nazi, el Holocausto judío, la venganza comunista contra el pueblo alemán). Alois no consigue deshacerse de sus pesadillas y termina en un sanatorio tras dejar su empleo a su amigo Wachek..                 (PATIODEBUTACAS)


Hora : 7.00 p. m. Entrada libre y gratuita
Teatro al aire libre

18 jul 2012

ROLDANILLO : XXVIII ENCUENTRO MUJERES POETAS COLOMBIANAS

Nuevamente el municipio de Roldanillo, sede del Museo Rayo  celebra su aquelarre anual  de versos de mujeres escribidoras 

Los nombres de Olga Elena Mattei, Dora Castellanos ,Giomar Cuesta , Marga López, Patricia Ariza, y otras tantas del mujerío que congrega Águeda Pizarro a su alrededor  para   leer sus  versos. Las jornadas son  mañana, tarde y noche.

Por este encuentro han pasado las presencias  vivas de Matilde Espinoza, Meira del Mar, Raquel Jodorowsky y Piedad Morales, las mismas que ahora no se separan del brazo de la muerte

Piedad Morales.

Poema Ama, Amor de Raquel Jodorowsky

Ama, amor
mientras yo estoy lejos.
Dentro de mí sostengo tu rostro inigualable
y le doy eternidad.
Creces en mí. No cambias.
Sólo el amor da el rostro de lo eterno.
Besa otras bocas
tan bellas como la mía
mientras estoy lejos.
No dejes que el tiempo
torne de agua tu mirada de animal
y seque tu belleza y ponga puntos blancos
en tu crin dorada y vuelva de paja
tus cabellos como los locos.
Ámame, amor
en otras
mientras estoy lejos.
No sea que se te olvide
el ejercicio de dar.

12 jul 2012

" ASESINATOS EN ROLDANILLO"


Valle de… sangre.

¿Por qué?, una pregunta que hiere el alma y los oídos. El asesinato de dos jóvenes -deportistas, estudiosos, hijos de familias amorosas y que han vivido siempre del trabajo en el campo- se suma a la lista de homicidios de jóvenes en Roldanillo, norte del Valle del Cauca. ¿Qué pasa?

Miguel y Juan Camilo, dos primos que se querían como hermanos y siempre andaban juntos jugando en diferentes equipos de fútbol, cayeron asesinados con pocas horas de diferencia. Foto /Cortesía

Por: Antonio Molina
Lo que leerán a continuación es el relato de un periodista que, para su dolor y el de los familiares, presenció cómo un hecho sangriento, por segunda vez en menos de 48 horas, los enlutó de nuevo.
Lo hago porque callar sería una cobardía y una señal de aceptación de situaciones del todo irregulares que ocurren en este momento en Roldanillo, norte del Valle del Cauca, con cifras de homicidios que ya apenas pueden calificarse como escandalosas (18 asesinatos en lo que va del año, según las subestimadas cifras oficiales). Escribo porque lo considero como la única manera de salvar a muchos otros, incluso a mí mismo. De hecho, mientras escribo estas palabras acaban de informar de más homicidios en este fin de semana.
Pero antes quiero contarles algo sobre los Molina. La familia habita desde hace varias décadas en el norte del Valle, en particular en el corregimiento de Higuerón, destacándose como agricultores y, también, como líderes. Por eso, todo lo que comentaré se torna aún más inexplicable.
Continúo. El 5 de julio de este año fue asesinado Juan Camilo Molina Morales, de 20 años de edad, recién graduado como tecnólogo electricista y quien trabajaba en ese campo. Juan Camilo salía de una cancha de fútbol, luego de terminado un partido. Allí, antes de abordar su motocicleta, fue asesinado. Nadie vio, nadie sabe. Su posterior velación se realizó en la casa de un tío, lugar al que acudieron más de 150 personas, tantas que hubo necesidad de conseguir sillas plásticas y ubicarlas en la plaza adyacente. Todo ello como una muestra palpable del afecto despertado entre la comunidad.
La velación transcurría con normalidad hasta un poco después de la 1 de la mañana del sábado 7 de junio, cuando se llamó para un rezo. Ese momento de aglutinación fue aprovechado por individuos encapuchados, armados con fusiles y pistolas, quienes ingresaron de manera sorpresiva a la vivienda, disparando contra varios de los asistentes en un frenesí de salvajismo que duró más de cinco lentos minutos. Cuatro personas quedaron heridas en el piso de la residencia. Todo fue confusión. Gritos, llantos y voces de auxilio se fusionaron en una masa imposible de calificar.
Lo que de por sí era ya una pesadilla –la primera muerte violenta en la historia conocida de la familia– se transformó en el peor de los infiernos posibles. La baldosa blanca, pulida con cuidado por el tío, era en ese momento el depósito de un espejo de sangre que iba desde la entrada hasta la habitación del fondo. Sangre que era nuestra, sangre que reflejaba en su tono rubí el color del desamparo.
Cada quien buscaba a su grupo familiar, en medio de gritos alarmantes que herían la noche, gritos que no tenían respuesta al estrellarse contra las fachadas de las viviendas vecinas que permanecían en silencio y a oscuras, al igual que la casa cural, ubicada frente a ese hogar en el que solo el llanto tenía cabida.
Alguien facilitó una camioneta y, como masas casi ausentes de vida, fueron colocado allí todos los heridos, entre ellos el cuerpo de Miguel Molina Betancourt (conocido como Lucho), de 16 años y primo del fallecido.Miguel ya nunca más terminaría su bachillerato, del cual cursaba el último año: llegó sin vida al hospital de Roldanillo.
En el sitio hicieron pronta aparición varias patrullas de la Policía y, media hora después, el Teniente Coronel Miguel Orley Henao Bohórquez, comandante del Quinto distrito con sede en Roldanillo. Hicieron lo de rigor.
Sin respuestas
“¿Por qué?”, esa dolorosa pregunta que quizá nunca tendrá respuesta, se repetía en los labios de todos, gentes sencillas que nunca habían vivido un drama familiar tan impactante, mucho menos homicidios de seres queridos. Y el natural miedo empezó su gestación entre los asistentes que temían por sus propias vidas. ¿Cómo salir de allí, un caserío al lado de la oscura vía llamada Panorama?
Solo quedó recurrir a la ayuda del grupo policial que en ese momento aseguraba la zona. Luego de que se tomaran las fotografías y se hicieran los proceso técnicos de levantamiento de pruebas, la familia pudo salir hacia un improvisado refugio fuera de Higuerón, escoltada siempre por agentes de la policía. Por supuesto, no sin antes llamar a una funeraria para que trasladara a Roldanillo el cofre con el cadáver de Juan Camilo, la primera víctima de esa semana trágica.
Tan grande era el miedo que pocos se atrevieron asistir al hospital para acompañar el cadáver de Miguel y a los heridos. Encerrados, sin poder dormir, hablando en voz baja, atentos a cualquier ruido exterior que delatara la presencia de extraños, así permaneció la familia hasta el amanecer.
Ya con las primeras luces del día, a toda la parentela proveniente de varias ciudades solo le quedó el recurso de salir con rumbo a sus respectivos hogares, en medio de los sentimientos encontrados de impotencia, miedo e incredulidad. Doloroso era no asistir al funeral, pero la realidad es que no había condiciones que garantizaran cumplir con ese mínimo acto de humanidad sin exponer la integridad física de los asistentes.
Horas después, los cadáveres de los dos primos que se habían criado desde siempre como hermanos, fueron llevados al cementerio contando con custodia mixta de Ejército y Policía. En ese instante, para muchos de los presentes, Higuerón ya se guardaba como un bello recuerdo del pasado.
¿Por qué?, sigue taladrando la pregunta en la mente, más apremiante incluso que el interrogante por los autores, pues queda la inaceptable certeza de que nunca se hallarán, mucho menos se conocerá quiénes maquinaron esta tragedia. Al fin de cuentas, la pavorosa muerte violenta ya fue sembrada en nuestros corazones

8 jul 2012

EL LIBRO QUE COLOMBIA DEBERÍA LEER ...


Cultura |23 Jun 2012 

'La Violencia en Colombia', 50 años después

Medio siglo de un libro valiente

Por: Juan Sebastián Jiménez Herrera

Cinco décadas atrás un sociólogo protestante, un abogado liberal y un cura escribieron un libro que cambió para siempre la forma de analizar el conflicto que vivimos.


Al igual que Prometeo, que fue encadenado por los dioses después de enseñarles a los hombres lo que era el fuego, así monseñor Germán Guzmán, Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna fueron vilipendiados después de decirle al país la verdad: que en sus campos la gente se mataba a machete, que en ellos los niños eran lanzados al aire y recibidos por las bayonetas de los armados, las mujeres eran violadas a veces por dos, tres e incluso cuatro hombres y que todo esto era auspiciado por los partidos Liberal y Conservador.


En junio de 1962, después de recorrer el infierno en el que se habían convertido algunas regiones de Colombia y entrevistar a víctimas y victimarios, Guzmán, Fals y Umaña regresaron para Bogotá a escribir La Violencia en Colombia, obra por la que fueron señalados de sectarios, mañosos, mentirosos y que hoy cumple 50 años de haber sido publicada, de haber cambiado para siempre la forma de ver un conflicto que hoy sigue vivo, latente y atroz.

“Este libro tormentoso y atormentado que llega a sus manos recoge la tragedia del pueblo colombiano desgarrado por una política nociva de carácter nacional y regional diseñada por una oligarquía que se ha perpetuado en el poder a toda costa, desatando el terror y la violencia”, escribió Orlando Fals Borda en el prólogo de la última edición de este libro, publicada por Taurus en 2002. El 15 de julio de 1962, las primeras páginas del libro fueron difundidas por El Espectador. Los días siguientes, el Congreso fue escenario de un enconado debate; liberales y conservadores se tiraron la pelota. Al final ninguno aceptó haber desatado la violencia y, en cambio, los partidos se ensañaron con los autores.

“Es un relato mañoso y acomodaticio”, aseveró el conservador Álvaro Gómez Hurtado. “Es un libro sectario. Los fines partidistas de quienes escribieron La Violencia en Colombia, un sociólogo protestante, un abogado liberal y un cura párroco católico, le quitan toda respetabilidad a la obra”, señaló el periódico El Siglo. Fue, entre otras cosas, por el rechazo que generó esta obra que monseñor Germán Guzmán se retiró de la Iglesia y viajó a México, donde se casó y murió.


Camilo Umaña, nieto de Eduardo Umaña, recordó sobre las consecuencias de la obra: “A mi abuelo lo insultaron graciosamente con las nominaciones de ‘libre pensador extremista’ o ‘abogado volteriano y enciclopedista’. A monseñor Guzmán no se le bajó de ‘capellán de los bandoleros’ y, jugando con su título, le llamaron ‘Monstruo Guzmán’. El mismo ingenio fue usado para el profesor Fals Borda, a quien le tildaron de ‘Falso Borda’ ”.

No obstante, el libro pudo contra tirios y troyanos, y a pesar de la censura oficial se fue convirtiendo en un éxito en ventas y, aún más que eso, en un texto de cabecera para quienes querían comprender la realidad trágica del país. A La Violencia en Colombia se le debe la generación de violentólogos que vinieron después. Gonzalo Sánchez, director del Grupo de Memoria Histórica, recordó que el libro funcionó como una denuncia, un testimonio, una memoria, una intuición, una promoción y una revelación.


“En perspectiva histórica se puede aseverar que uno de los grandes méritos del libro es haber hecho de la Violencia un tema de opinión y de controversia pública. Muchos sectores descubrieron aterrorizados la violencia a través de este libro (...) por el invaluable cuerpo de registro que consignó; no lo dejó todo dicho, desde luego, pero dejó lo necesario para que las posteriores generaciones de estudiosos se motivaran a escribir nuevos capítulos”, escribió Gonzalo Sánchez.


“Gracias a ese libro pude comprender que lo que había visto de niño, que ese drama que sufrió la región donde nací lo vivieron otras partes del país, que la tragedia no fue mía sino nacional”, recordó Sánchez, oriundo de Líbano (Tolima), una población que en los años 50 se acostumbró al horror de ver una carroza cargada de cuerpos llegar de las veredas y ubicarse en el parque principal. “Luego supe la historia de estos muertos”, comentó Sánchez, quien hoy lidera una institución que comparte con La Violencia en Colombia el fin de erradicar el olvido.


Fernán González, exdirector del Cinep y prolífico investigador de la violencia, reconoció que Guzmán, Fals y Umaña “hicieron lo que pudieron con las pocas herramientas que tenían. Pero eso sí fueron más allá de la mera descripción de la violencia, intentaron explicarla, comprenderla”.


El libro no pasó desapercibido; sin embargo, pocos atendieron a lo que decía. Dos años después de su publicación, emergerían en el sur del Tolima las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, y al año aparecería en las montañas de Santander el Ejército de Liberación Nacional. En los 80 entraría en el panorama el narcotráfico y los paramilitares con su violencia tan semejante a la de los chulavitas, limpios y comunes de los 50: descuartizamientos, mutilaciones, vejámenes. El país ha cambiado en estos 50, no tanto pero lo ha hecho. De haber atendido a lo que describieron sin tapujo Guzmán, Fals y Umaña “algo sería diferente”, aseguró Gonzalo Sánchez.

Hace 50 años los autores de La Violencia en Colombia demostraron que el conflicto tiene
unas raíces más complejas de lo que muchos creen, que los bandoleros no eran la chusma que el gobierno decía, sino campesinos llevados al extremo por la violencia de quienes, se suponía, debían protegerlos y guiarlos, que las instituciones, todas ellas, tienen responsabilidad en este drama que no cesa y que el horror y la sevicia estaba a la vuelta de la esquina. Al conocer el libro el entonces columnista de El Espectador Fabio Lozano Simonelli sintetizó en pocas palabras la magnitud de esta obra: “El libro no parte de una división entre buenos y malos. En este libro hay un acusado: la sociedad colombiana”. Ni los ciudadanos, ni los políticos, la Iglesia, las instituciones, los empresarios, las Fuerzas Armadas, nadie asume su responsabilidad. Y la violencia continúa.
La paz que no fue
El 13 de junio de 1953 se inició la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla y algunos sectores de la sociedad creyeron que el militar acabaría con la violencia que se apoderó del país desde antes del magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948. Con la consigna de la paz, el uniformado pactó con las guerrillas del Llano el fin de las hostilidades y su reinserción a la sociedad. Fue así que miles de insurgentes le entregaron sus armas al gobierno. Sin embargo, la violencia no cesó, fuerzas del régimen y sicarios del conservatismo, mejor conocidos como ‘pájaros’, victimizaron a los desmovilizados, muchos de los cuales regresaron al campo de batalla. Por su parte, algunos de los jefes de las guerrillas terminaron cercados por el gobierno, como Guadalupe Salcedo y Dumas Aljure.
Un hito de la sociología
En 1959, al regresar de la Universidad de Lovaina (Bélgica), el cura Camilo Torres junto con otros intelectuales, entre ellos Orlando Fals Borda (foto) y Eduardo Umaña, fundaron la carrera de Sociología, la primera en América Latina. Desde allí impusieron la Acción Participativa, una forma de investigación que revolucionó el quehacer sociológico del continente. ‘La violencia en Colombia’ fue una de las primeras publicaciones de este departamento y el precedente para otras importantes obras sociológicas, como la ‘Historia doble de la Costa’, del mismo Orlando Fals Borda.
La carta a Fidel Castro
Dos años después del triunfo de la Revolución Cubana y cuando el régimen castrista empezaba su giro hacia el marxismo, guerrilleros del Llano le escribieron a Fidel Castro para pedirle que recibiera e instruyera a dos de sus combatientes con el fin de apoyar su revolución para “una Colombia libre del imperialismo y de los yanquis”. Después aparecerían las guerrillas que hoy subsisten, en 1964 las Farc en el sur del Tolima y al año siguiente el Eln en las montañas de Santander. 


CUENTO DE HORROR


La mujer que amé se ha convertido en un fantasma. Yo soy el lugar de sus apariciones.
Juan José Arreola